Parashat Vayigash
(se acerco) Genesis (Bereshit)44:18-47:27, Haftarah Ezequiel (Yehez´kel)
37:15-28, la revelación de Yosef a sus hermanos, la reunión familiar y la
llegada de los israelitas a Goshen, la audiencia de Ya´akov Abinu con el Faraon,
medidas económicas para paliar la hambruna, por Yohann Pinto.
Para iniciar este año 2020, con esta parashat, la penúltima del
libro de génesis, comienza esta parashat continuando con el hilo de la parashat
anterior, asi de este modo, “Yehuda (Judá) se le acercó y dijo: «Si me
permitís, señor mío, tu sirviente desea hablar una palabra a los oídos de mi
señor y que no se despierte vuestra ira con tu sirviente, pues tú eres como el
Faraón. Mi señor ha interrogado a sus sirvientes, diciendo: ¿Tenéis un padre o
un hermano?. Y nosotros le dijimos a mi señor: Tenemos un padre anciano y un
niño joven nacido en su ancianidad; su hermano ha muerto, y sólo él queda de su
madre y su padre lo ama.” En donde
vemos a Yehuda, o Judá en occidente, en proceso de negociación con el virrey de
Egipto, sin saber que ese virrey era su hermano Yosef, donde le explica la situación
del padre si su hijo amado no volvia, y donde el reconoce la culpa de los
planes conspirativos contra su hermano Yosef para luego venderlo a los
mercaderes por unos pocas piezas de plata, sin embargo ya Yosef esta en su
limite, donde pide de manera abrupta a sus hombres, que abandonen la sala y lo
dejen solo con sus invitados, donde con lagrimas en sus ojos, les dice que no
es solamente el virrey de Egipto, sino que tambien revela que es Yosef, sus
hermanos quedaron….atónitos, paralizados, asustados ya que al principio sabrían
que por su participación activa en la conspiración contra su hermano Yosef,
serian brutalmente castigados, a excepción de benjamín que fue mas bien
inocente del incidente, donde sus hermanos, muchos de ellos asustados dudaron
en abrazar a su hermano, pensando que les guardaba rencor, pero no fue asi, mas
bien vio que detrás de los sueños y tan azarosos acontecimientos, había un bien
oculto que permitiría reunir a la familia y salvar a los israelitas de la
hambruna en la tierra prometida.
En los
midrashim Yehuda, cumplio con ciertos métodos para poder negociar con el
virrey, sin saber que era Yosef, entre ellos el de rezar al creador para que le
diera palabras adecuadas y apaciguara al virrey, apaciguar al rey de manera
directa y en caso de ser necesario una guerra abierta contra Egipto para poder
liberar a su hermano benjamín, si el virrey y el faraón tuvieran trato cruel,
pero tambien estaría dispuesto a sacrificar su ego y su vida si con esto
salvaba a su hermano Benjamin, en el libro Torat David del Rab David Pinto,
menciona este aspecto a continuación de esta manera, “El versículo dice:
“Iehudá descendió” (Bereshit 38:1), refiriéndose a que los hermanos lo hicieron
descender de su grandeza (ver allí Rashi). Esto se debió a que Iehudá,
cumpliendo con su cargo como rey, debería haber evitado que los hermanos
arrojaran a Iosef al pozo y que luego lo vendieran como esclavo, tal como antes
no había dejado que lo mataran (Ibíd. 37:26). La Torá también menciona que ésta
era la función de Iehudá, como dice el versículo: “Y envió a Iehudá delante de
él a Iosef para decidir” (Ibíd. 46:28). Debido a que Iehudá debería haber sido responsable
y decidir la forma correcta de actuar y marcar el camino para sus hermanos,
ahora lo hacían bajar de su cargo.” Donde vemos que Yehuda, no solamente
era el que estaba en el proceso de negociación, sino que ya Yehudah, a nivel de
sabiduría kabbalistica, tenia derecho de la realeza, como para ser un rey
legitimo, pese a la primogenitura de Reuben, donde no solamente negociaban dos
hermanos, estaban negociando dos reyes, dos estados.
Posteriormente
a la negociación, y el resultado de la revelación de Yosef como su hermano
perdido, les pide que le informen a su padre, que Yosef, aun esta con vida y
que es virrey de Egipto, al principio Ya´akov no creía verdad tal noticia, sino
que eran bromas pesadas, de sus hijos para amargar mas la tristeza de su padre,
pero al saber la verdad, la alegría volvió a su vida, y por ordenes directas del faraón, pide a
Yosef que traiga a toda su familia directamente de Canaan, y que estén en la
zona de Goshen, como zona de residencia, incluso hay excavaciones arquelogicas,
de la veracidad de la historia de Yosef, al hallarse casas con arquitectura semítica
en el delta del nilo, ademas de una pequeña pirámide con una estatua egipcia,
que pudiera haber sido la tumba donde pudo haber albergado los restos de Yosef,
antes de su traslado a Siquem, al llegar a Canaan, se da lugar el encuentro mas
emotivo, el de su padre Ya´akov, con su hijo Yosef, donde intercambiaron
sentimientos y anécdotas, y el creador en una visión, le pide a Ya´akov que
bajara a Egipto con su hijo que no temiera nada en el camino, que si seria
sepultado en su muerte en la cueva de los patriarcas con toda seguridad,
entonces el ofrece sacrificios y ofrendas al creador, pero su traslado al país egipcio
seria con una condición, de que no dijeran que eran pastores de ovejas, ya que
entre los egipcios odiaban a los pastores de ovejas, pero si ayudaban y
admiraban a los agricultores y a gente de la ganderia, dando como condición de
que digan que son gente de ganadería y no como pastores de ovejas.
Ya´akov abinu
tiene una interesante audiencia con el Faraon, donde le explica que sus años de
vida aunque fueron largos, muchos de ellos no han sido buenos, quizás por las
vicisitudes que paso en toda su vida, su trabajo con Laban el arameo, los
problemas familiares, la muerte de su esposa Rahel cuando estaba dando luz a
Benjamin, las guerras familiares, el encuentro con Esav, entre otros acontecimientos
de su vida, y en Egipto por primera vez
vivieron una vida llena de tranquilidad y alegría, ya que estaban cerca de su
hijo. Ademas de bendecir al país de los faraones, para que la hambruna cesara o
se amilanara.
Las medidas económicas
de Yosef, como virrey para paliar la hambruna, en las que muchos compraban los
granos con la plata, cuando se acaba la plata, se les da el ganado como garantía
de que tendrían sus granos asegurados, y posteriormente al acabarse el ganado,
serian sus tierras y sus personas como sus servidores, como moneda de circulación
para comprar el grano, hasta que establece una especie de impuesto de dar una
quinta parte de la cosecha y ganaderia al faraón, la única excepción era que
las tierras de los sacerdotes egipcios, y sus propiedades no eran vendidas ya
que le pertenecían al faraón.
Fuentes.
Torah Emet
El midrash
dice
Torat David
del Rab David Pinto

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